Hoy en día tenemos a nuestro alcance muchos recursos electrónicos
con los que se puede ver películas y series. Antes esto, tendríamos que hacer
una pausa muy importante, considerando al hecho de que dediquemos una reflexión
al tiempo, a los canales utilizados y visualizamos aun que sea de manera inconsciente,
es decir, a pesar de que no estemos prestando atención a esta. Si en nuestras
casas viven niños y niñas es aun más necesario realizar este previo análisis.
Al pensar en dibujos nos viene a la mente no solo los
actuales sino los que nosotros podíamos ver en cómics o en la televisión cuando
éramos pequeños. Nos permitían volar nuestra imaginación y llevarnos a nuevos
lugares donde nos enseñaban unos auténticos valores creando una interiorización
que luego los podíamos llevar tanto interiormente como exteriormente a otras
partes.
Referente al segundo tipo de aprendizaje, se produce por la facilitación de establecer relaciones
sociales con los demás no solo cuando se es niño, sino de mayor. Hoy en día,
tanto las antiguas generaciones como las
nuevas, nos encontramos y nos encontrábamos con que se intentan e intentaban representar
a los personajes de las historias de manera que fomenta también la interacción social.
Esto no solo se produce en el juego, aparece también en los gustos que se van
formando en los niños y niñas de manera que suelen conocer a otros niños con
sus gustos similares o con niños que ya conocen favoreciendo el vínculo que ya
tenían. A esto os propongo la siguiente
pregunta: ¿Os acordáis cuando nos hemos encontrado con alguien que veía los
mismos dibujos que nosotros?
Cuando ocurre esto una nueva ola de afecto, de nostalgia y
de ilusión nos rodea de manera que muchas de las personas se ponen a hablar de
esto con otra gente de sus capítulos favoritos, sus personajes, etc. En los
adultos también ocurre y no solo con las series de dibujos que antiguamente
veíamos, sino con las series de televisión actuales, como ”Juego de tronos” o “The
walking Dead”. Todo esto provoca un sentimiento de pertenencia a un grupo llegando
a conocer a otros, generar un afecto e incluso su propia autoestima y
seguridad. Gracias a esto también nos permite explorar nuevos lugares por el
conocimiento y la transmisión de los demás hacia nosotros. Esto provoca y crea
un movimiento o una relación con los demás permitiendo que ampliemos nuestros
horizontes.
A pesar de que en un primer momento esto parezca que no tiene
importancia, no es así, ya que en un aula puede ser facilitador si un niño
siente marginación o no sabe cómo interactuar con los demás niños y niñas, ya
sea por timidez u otras circunstancias. Para
evitar esto, un puente puede ser la televisión o cualquier recurso electrónico,
teniendo en cuenta que para un buen consumo de la televisión por parte de los
niños, los adultos tienen que marcar unas pautas que establezcan qué o cuáles
son los más adecuados ya que no todos los dibujos que se presentan actualmente
y por desgracia, son educativos y fomentan una buena clase de valores. También, hay que ser críticos del tiempo del
uso de la televisión o de los ordenadores que cada vez más los utilizamos para visualización
de películas, capítulos, etc. Cuando plantemos esto, pensemos que también
requiere cierto razonamiento para que en un futuro el niño no pueda estar
aislado de cualquier situación parecida y pueda desarrollarse adecuadamente con
sus iguales.
En conclusión, se necesita un buen consumo de la televisión para
los pequeños que aporta también relaciones sociales.
A continuación os dejo el siguiente vídeo que seguro que
recordareis muchos de los dibujos que podíais encontraros en vuestras
televisiones:


